En su versión más básica, este cóctel se prepara con ron blanco y
zumo de limón, pero actualmente cualquier fruta clasifica. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX, en Santiago de Cuba. Cuentan que lo inventó Jennings Cox, un ingeniero americano que trabajaba en las minas de hierro, y cuando se le acababa la ginebra echaba mano al ron. Un día de especial calor le echó unas gotas de limón y algo de azúcar. Giacomo Pagliuchi, un italiano que trabajaba con Cox, bautizó al flamante sour como “daiquirí”, por los cercanos yacimientos.
Ambos se lo mostraron al cantinero del Bar Americano, del viejo hotel Venus, y pronto el coctel caló entre los parroquianos. Emilio González, un cantinero de origen español, lo llevó a La Habana y se lo enseñó a su amigo Constantino Ribalaigua, el legendario Constance del Floridita, quien vislumbró todo su potencial y tras varias combinaciones de alquimista consiguió el célebre Daiquirí Frappé.La bebida ganó fama en 1909, cuando el almirante Lucius W. Johnson lo introdujo en Estados Unidos. Décadas más tarde, el "Papa" Ernest Hemingway encontró en sus libaciones la inspiración para escribir algunas de sus grandes obras, y el tiempo se ha encargado del resto...
En Melesio Grill honramos la tradición, pero la reinventamos también, y el resultado son estas tres variantes de daiquirí que ponemos a su disposición, y que le ayudarán a mitigar el intenso calor que amenaza con derretir las calles de esta bendita ciudad de La Habana...

No hay comentarios:
Publicar un comentario